jueves, 16 de octubre de 2014

Tus luces necesitan de tus sombras





Es tan importante un espacio de espera, oscuro e incierto, como el logro que sale a la luz. Sin la oscuridad no podríamos ver las estrellas.

Hace muchos años, cuando era joven, escribí que me gustaría imaginar los momentos felices y más importantes de mi vida como si fuesen pequeñas estrellas, todas brillando según la intensidad del momento, y que juntas formarían la galaxia de mi propia vida. Así, cuanto más estrellas juntara, al mirar atrás podría sentirme orgullosa de lo grande y brillante que era.

En ese entonces creía que lo más importante era llenar mi galaxia de la mayor cantidad posible de estrellas. Era demasiado ingenua…

Pues lo que no sabía era que tal creencia encerraba la trampa del juicio de valor, y que me traería tristeza y frustración cuando pasara mucho tiempo sin colgar estrellas nuevas.

La vida me fue llevando a corregir esta creencia. No fue fácil. Lentamente fui aprendiendo que tan importantes eran las estrellas como el negro vacío que las sostiene. Porque, ¿qué sería la luz sin la sombra? ¿Cómo serían capaces de brillar sin un fondo que las contraste y las haga aún más bellas?.


Asi fue como empecé a ver esos espacios negros  como algo necesario. Algunos dolorosos, sí, pero que podían ser resignificados para integrarlos en perfecta armonía a la galaxia de mi vida. 


Poco a poco aprendí a no desechar unos en preferencia de otros, e intentar amar y aceptar todos los aspectos de mí misma: todas mis luces y mis sombras.

Un camino más difícil, sin duda. Pero mucho más rico y gratificante en su conjunto.



Andrea García Moral – counselor

ENFOQUE AL SER  Consultoría Psicológica
El Enfoque Centrado en la Persona, desde una mirada Junguiana

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domingo, 12 de octubre de 2014

Convertí tu enojo en tu mejor aliado





¿CÓMO TRABAJAR EL ENOJO?  Escuchándolo, asumiéndolo, limpiándolo con cariño.  

Yo vivía enojada, tensa, irritada.  Más allá de los buenos momentos en familia, del trabajo y las ocupaciones, estaba ese tono de fondo y yo saltaba mal por cualquier cosa.  Mi hija me decía “mamá, no te escuchan…” cuando me veía insultar frente al televisor.  Una descarga inútil, pero evidentemente  necesaria. Había días en que yo misma no me aguantaba.  

Un día una noticia en particular me indignó sobremanera. Enojo que me duró un par de días.  Insoportable. 

Así que decidí aprovechar mi hora de proceso personal con mi counselor para hablar de mi enojo. “Estoy muy enojada por algo que vi en la tele, y hoy necesito hablar de esto”, le dije ni bien entré.

viernes, 10 de octubre de 2014

Todo lo que sos vale




EN ENFOQUE AL SER, TODO LO QUE SOS VALE.

Son tan valiosos tus logros como tus fracasos.
Tus miedos como tus hazañas.
Tus alegrías como tus enojos y tristezas.

Podés traer todas tus facetas, porque todas ellas serán bienvenidas. No hay ninguna obligación de agradar ni de caer simpático. No esperamos que nos traigas tu mejor cara, ocultando tus miedos e inseguridades.

Simplemente, esperamos que vengas VOS.

lunes, 6 de octubre de 2014

A Anakin le faltó alguien que lo Escuche




Al finalizar mi clase en la cátedra del Viaje del Héroe en el Centro Junguiano Fundación Vínculo, donde relaciono el ciclo de Joseph Campbell con las películas STAR WARS, reflexioné en mi casa respecto a  este otro héroe que desvió su camino para convertirse en el temible Darth Vader. Y la importancia que tiene en nuestras vidas la necesidad de escucha, amor y compasión. Y lo vulnerables que somos cuando no la tenemos, pudiendo llegar a convertirnos en víctimas o victimarios, con tal de conseguir un poco de eso que nos falta.

(Advertencia: SPOILER. Si no viste la saga STAR WARS y querés verla sin que te la cuenten, no sigas leyendo. Si te da lo mismo, te invito a que continúes. Te va a interesar).

lunes, 29 de septiembre de 2014

Evitá explotar en un ataque de pánico





CONECTATE AHORA CON LO QUE TE PASA, ANTES QUE ALGO MÁS SERIO TE PASE.

Las cada vez más frecuentes crisis de angustia o ataques de pánico,  son consecuencia del estrés que vivimos, y que al desbordarnos nos inmovilizan dolorosamente. Son alarmas que indican que hay algo que debemos cambiar, y que aparecen violentamente cuando desoímos otras alarmas más pequeñas.

Son señales de que nos hemos sometido a una extrema presión por demasiado tiempo. Cuando nos forzamos a seguir adelante, vamos cargando en nuestro cuerpo toda esa tensión que no puede ser liberada. 

viernes, 26 de septiembre de 2014

Dejate guiar por tu intuición




¡REVALORICEMOS  LA INTUICION!

En el reino de la razón, la INTUICIÓN no está bien vista. Parece idea de tontos o supersticiosos.
Porque la intuición nos trae información acerca de un hecho, suceso, persona o circunstancia que en el momento en que aparece no puede ser explicada por la razón. Es una sensación que “no tiene lógica”. Y por eso mismo la rechazamos de inmediato.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Ser libre para ser vos mismo





¿QUÉ SE NECESITA PARA EMPEZAR A SER LIBRE?  ESTAR DISPUESTO A CAMBIAR.

Sin forzar, con simplemente estar dispuesto, más una cuota de CORAJE, bastante PERSEVERANCIA y un poco de AMOR a uno mismo, el cambio se pone en marcha.
En Enfoque al Ser soplan vientos de CONFIANZA, EMPATÍA Y ACEPTACIÓN INCONDICIONAL.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Ocultar tu tristeza no alivia tu dolor





TODOS ATRAVESAMOS MOMENTOS DIFÍCILES ALGUNA VEZ.
Situaciones donde no podemos evitar sentir dolor, sufrimiento o angustia.
Pero sufrimos aún más cuando nos vemos forzados a ocultar lo que sentimos. Ya sea para cumplir con nuestras tareas cotidianas, o para no preocupar a los demás.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Es un día perfecto para...





Sin duda hay MOMENTOS  en que sentimos verdaderamente que todo es PERFECTO.
Nos sentimos bendecidos. Llenos de Energía, vitalidad, entusiasmo, ganas, alegria, optimismo. Sentimos que es MUY FÁCIL FLUIR con la VIDA.
Pienso que en cierto modo, es porque logramos conectarnos a la GRAN RED VITAL que nos une… Y nos dejamos maravillar y llevar por la corriente.
No soy la única. Muchos alguna vez lo han sentido.

martes, 16 de septiembre de 2014

¿Vos cómo percibis tus problemas?




LO QUE IMPORTA ES EL PESO QUE TIENE PARA VOS. 

Y para nadie más. Porque, ¿Quién puede medir el peso del problema ajeno? NADIE.  
¿Quién podría decirte, mejor que vos mismo, cuánto, cómo y dónde te duele?

Ese es el punto de partida. Encontrarte profundamente con TU problema, tal y como es PARA VOS.

Desde allí podemos trabajar. Sin modificar nada de lo que sentís. Pero SÍ acompañando y explorando cada sensación, pensamiento, emoción, lo más auténticamente posible.


jueves, 21 de agosto de 2014

La trágica condición humana





“He enfatizado la idea de que el hombre es más sabio que su intelecto y que las personas que funcionan bien llegan a confiar en lo que están experimentando como una guía adecuada para su conducta. Ellas se dan cuenta de que los significados descubiertos en su apertura a toda su experiencia constituyen una manera sabia y satisfactoria de dirigir sus acciones. 

La persona tiene amplios recursos






Todo lo que necesitamos para poder movernos en la dirección de nuestro despliegue, desarrollo y crecimiento, está dentro nuestro, no afuera. En realidad no necesitamos de consejo externo que nos diga qué hacer, pues si podemos poner en marcha nuestro muy preciso mecanismo de elección y movimiento, podemos confiar en nuestras elecciones y decisiones, nos orientaremos sin duda hacia nuestro bienestar y plenitud. ¿Quién mejor que nosotros mismos para saber qué es lo que necesitamos? Lo que pasa es que hemos dejado de usar nuestro mecanismo de elección interno, de tanto necesitar agradar a los demas y seguir sus consejos, que ya no nos creemos capaces de tomar buenas decisiones, o de reorientar nuestra vida por nosotros mismos.

Es por eso que en el Enfoque Centrado en la Persona, no trabajamos con opiniones ni recomendaciones externas, que es lo que nos desvió de nuestro centro en primer lugar, sino con lo que realmente hace falta para poner este mecanismo otra vez en movimiento: las actitudes de Congruencia, Empatía y Aceptación necesarias y suficientes para brindar una relación de una calidad interpersonal tal que promueve en quien la recibe la confianza y autoestima necesarias para favorecer el despliegue de sus propias potencialidades.



Andrea García Moral
Counselor  - Enfoque Centrado en la Persona

ENFOQUE AL SER -  Los mejores recursos están en vos

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martes, 29 de julio de 2014

Creencias encapsuladas e invisibles





Estos días me di cuenta una vez más del poder invisible que tienen nuestras creencias, sobre todo cuando se establecen durante la niñez. Y la potencia e invisibilidad de su accionar, a través de los años. 

Yo siempre sostuve que me era imposible tejer al crochet. Una nulidad total. Cuando mi hija trajo esas pulseritas que se tejen con  banditas de goma, de pronto me dieron unas ganas bárbaras de aprender a tejer al crochet. Y un día me animé y compré aguja, lana, y me puse a ver en YouTube algunos videos paso a paso. 

Al principio, hacer una simple cadena de puntos me costó un montón. Pero no abandoné. Seguí  insistiendo y practicando. Me propuse hacer solo un pequeño rectángulo donde probaría los distintos puntos. Lo tejí y destejí  muchas veces, hasta que me consideré lista para pasar a algo más importante. 

Ahora estoy intentando tejer un sencillo gorro de lana. La banda inicial la tejí y destejí creo que tres  veces, tanto me costaba, a pesar de haberlo practicado. Pero lo maravilloso era que no me importaba, ni me fastidiaba. Simplemente, deshacía lo hecho y volvía a empezar. Por supuesto, cada vez me salía mejor que la anterior.

Y pensé, ¿cómo es que antes no me animaba a tejer y ahora sí? Bueno, mucho tiene que ver con la impronta tan fuerte que nos queda grabada, con la exigencia y la autoestima, con la confianza en nuestras capacidades. 

Todavía recuerdo aquella pequeña cadeneta, y esa flor eternamente inconclusa, de mis torpes primeros pasos en el crochet, cuando tenía 9, 10 años quizás. Recuerdo la frustración (mía y de mi mamá) porque no me salía algo que aparentemente tenía que ser fácil. Recuerdo el fastidio de ambas, mi vergüenza, y recuerdo también haberme rendido, diciéndome: “el crochet es muy difícil, no es para mí”. Y así, encapsulado, guardado, quedó ese mensaje vivo, invisible pero siempre activo, durante 35 años, repitiendo con admiración hacia quienes sí sabían tejer al crochet: “¡qué bien que te sale! Pero yo no sirvo para el crochet, a mí no me sale”. 

¿A mí? ¿O a la niña de 10 años?

Hicieron falta 35 años para darme cuenta de que yo también podía disfrutar de aprender a tejer al crochet. Para que ese “no puedo” se transformara en un “voy a intentarlo otra vez”.

Claro está, que en este caso el desafío es para conmigo misma. La señora que subió el video a internet no se enoja si yo lo pauso a cada minuto, y ni se entera si tejo y destejo una y mil veces. No hay amenaza (real o imaginada) a mi autoestima ni la temible autoexigencia de ser perfecta.

Y así, punto a punto, hilera a hilera, me concentro, me divierto  y me pregunto cuántos otros mensajes encapsulados, vivos,  siguen diciéndome que “no sirvo para”, simplemente porque en algún momento de mi vida, lejano o cercano, realmente no pude.

Ecos de circunstancias que antes fueron ciertas, pero que ahora pueden ser diferentes, porque yo ya no soy la misma. 

Cuando estoy lista, ese viejo deseo, esas ganas, surgen espontáneamente y me mueven a intentar cosas nuevas. De nada sirve que me lo señalen de afuera. No, tiene que ser genuino, venir de adentro.

Cuando no me siento amenazada, cuando me permito equivocarme y volver a empezar, pasan cosas maravillosas. No por lo grandiosas, sino por lo importantes que son.

Quizás tan humildes y tan simples como unos puntos de crochet.



Andrea García Moral – counselor en ENFOQUE al SER

Acompañamiento psicológico para una mejor calidad de vida.

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jueves, 3 de julio de 2014

No hay miedos pequeños






¿Cuántas veces escuchaste, o te dijiste, en tono despectivo:  “no hace (tal cosa, tal cambio) porque tiene miedo”?  

Nos culpamos por sentir miedo. Entonces al miedo le agregamos la culpa y la exigencia. Y después nos preguntamos cómo es que estamos tan agotados y desesperanzados ¿ cómo no estarlo, con mochilas tan pesadas?

Sentimos miedo ante una amenaza física o emocional.  En ambos se juega una pequeña o gran parte de nuestra vida.

Miedo a la soledad, al abandono, al qué dirán, al fracaso, al juicio y al destierro de nuestro grupo de amigos, colegas, familia, comunidad. Todos ellos tienen algo en común:  el miedo a no ser queridos.