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martes, 20 de mayo de 2014

Hacéme preguntas por favor…






"Haceme preguntas por favor..."
Eso me dijo una consultante, a mitad de nuestro  primer y único encuentro. Con los ojos llenos de lágrimas, tratando de quebrar ese silencio de apenas segundos, en los cuales la barrera que contenía su profunda tristeza, amenazaba con quebrarse.

Me lo pedía con la voz, me lo suplicaba con la mirada. Sentí que reflejarle esa emoción sería empujarla a ese lugar del que deseaba escapar, así que accedí y le pregunté acerca de  su vida. De inmediato su expresión se relajó, y claro, me contó de su familia, sus cosas, etc. Pero las respuestas eran lo de menos, lo notable era el alivio que expresaba su cuerpo, sus ojos, por haber evitado contactar con ese dolor terrible, inexpresable.

Ese breve encuentro me dejó esta inquietud que aún hoy me resuena:

¿Cuántas veces las personas estarán esperando las preguntas del terapeuta, no para encontrar la respuesta a su problema, sino justamente para esquivar el mismísimo núcleo del problema?

¿Preguntas que alejan, en vez de acercar?

¿Preguntas que sirven para agitar las aguas, porque si las dejáramos quietas como se hace en el Enfoque, el observar su propio reflejo les resultaría intolerable?


martes, 18 de marzo de 2014

Abuso emocional en los consultorios psicológicos

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De algo estoy segura: si la violencia psicológica dejara marcas tan visibles como la violencia física, no sería tan frecuente en los ámbitos de las terapias psicológicas, ni tan comúnmente tolerada.

El abuso emocional ejercido por algunos profesionales (psiquiatras, psicólogos, counselors y afines) que se supone que están para ayudar y no para lastimar, es asombrosamente  común y aceptado por la mayoría, tanto de sus colegas como muchos pacientes o consultantes.  Por supuesto, no son todos, pero sí, lamentablemente, una buena parte.


Son muchas las personas que asisten a distintas terapias (sean cuales fueren) y encuentran normal, o incluso esperable, que la terapeuta sea aguda, severa, insistente, inflexible o inclusive cruel (pero con tono amable). Lo escucho a menudo. Yo misma una vez también pensé que la terapia era eso, que me ayudaran “a ver lo que no podía ver por mí misma”. 

sábado, 4 de mayo de 2013

Si antes fueron los homosexuales, ahora ¿quiénes son?



 ¿Sabían ustedes que recién en el año 1973 la APA, Asociación Norteamericana de Psiquiatría, retiró del DSM-II* la homosexualidad de su lista de trastornos mentales? ¿Y que recién en el año 1990 la Organización Mundial de la Salud, avaló esta eliminación?(1)

Cuando supe esto me quedé pensando… ¿Qué hubiese pasado si fuésemos counselors argentinos en el año 1972? ¿Si ya entonces existiese la carrera tal y como lo es ahora? Obviamente, y de acuerdo al alcance de nuestra profesión, hubiésemos estado obligados a derivar. Sí, así tal cual. Lo derivamos por ser homosexual, porque padece un trastorno que está incluido en el DSM. Ergo, no es “normal”. (¡Horrible de tan solo pensarlo!, ¿verdad? Pero sigamos imaginando).