viernes, 17 de julio de 2015

Confianza y aprobación interior



El estar pendientes de la aprobación externa, nos vuelve inseguros y vulnerables. Y el sentirnos inseguros de nuestra propia valía, nos hace más dependientes y necesitados de la aprobación constante de los demás. Es un círculo vicioso, que sólo puede romperse de adentro hacia afuera.

Si nuestro interior es blando y vulnerable, nos apoyaremos en un armazón externo, un exo-esqueleto que nos sostenga, creado a partir de la aprobación externa.

martes, 14 de julio de 2015

El mensaje del Resentimiento



¿Quién alguna vez no ha sentido resentimiento por alguna persona, grupo o institución? Cuando hemos sido heridos, muchas veces al dolor inicial se acopla el resentimiento. O si hemos sufrido injusticia, abandono, descrédito, maltrato, o lo que fuera que lastimó nuestra autoestima y valía personal. No te culpes ni te juzgues por sentirte así. Si el dolor existe es porque la herida es real. Juzgar o limitar ese sentir por “inapropiado” sólo aumentará tu malestar.

lunes, 6 de julio de 2015

El tesoro oculto de las expectativas poco realistas


Las expectativas son deseos. Todo acto creativo comienza con una ilusión, un deseo. Sin deseos ni  ilusiones, no habría creación alguna. Toda fantasía proviene de la creatividad, y la creatividad es parte esencial del ser humano. Lo inconsciente es creatividad pura.

Las expectativas nos impulsan hacia las metas, hacia donde queremos llegar o lo que quisiéramos conseguir, en cuanto a hechos, situaciones o incluso personas. Piensa por un momento ¿Cuáles son tus expectativas respecto a los hijos, pareja, trabajo, vivienda, etc.?

miércoles, 1 de julio de 2015

Empatía y respeto entre niños



Hace unas semanas, mi hija de 10 años me comentó algo que ocurrió en el colegio.
Durante el recreo, se acercó a uno de sus compañeros, que estaba llorando con muchísima angustia. También había otros amiguitos alrededor, tratando de consolarlo.

Este compañerito estaba terriblemente angustiado por la enfermedad grave de un ser querido, y lloraba amargamente pues ya había perdido personas muy cercanas antes. No quería contarle su tristeza a su madre, para no angustiarla aún más. Estaba destrozado, asegurando que la vida ya no tenía sentido. Sus amigos trataban de animarlo, pero no había forma.